Si has llegado hasta aquí es porque estás buscando soluciones, oportunidades, mejoras y crecimiento (ya sea personal o empresarial, da lo mismo) dentro de nuestra cada vez más cambiante realidad. Cambios incesantes que nos afectan a todos. Sin embargo, existe una constante: es sinónimo de éxito lograr captar la atención. Habrás observado que despertar el interés o la curiosidad es un obsequio cada vez más escaso y la batalla sigue encarnizándose más y más. ¿Por qué? Son varios los motivos. Por un lado, somos la sociedad más impaciente de nuestra Historia. Por otro lado, la enorme abundancia de estímulos en competencia por nuestra atención ha afectado al funcionamiento de nuestro cerebro, que pierde progresivamente el interés por mantener la concentración en una única cuestión.
Hace aproximadamente dos décadas, la capacidad de sostener la atención sobre un estímulo era de doce segundos. Hace menos tiempo, un estudio de la compañía tecnológica Microsoft concluyó que la capacidad de atención del ser humano en internet rondaba los ocho segundos. Cifra que ahora se ha visto rebajada por otros estudios hasta los cinco segundos. ¡Cinco segundos! No más. Ese es el tiempo de cortesía para atraer y conectar con el público, de lo contrario el único resultado posible es la desconexión y el paso a otra actividad, quedando así en el olvido de la ingente masa de contenido que continúa creciendo día a día. El británico Donald E. Broadbent, uno de los psicólogos más influyentes en el campo de la psicología cognitiva, afirmaba que los mensajes irrelevantes son filtrados antes de que la información del estímulo se procese para su significado.
Otro de los motivos de esta atroz competencia es la enorme rentabilidad de la publicidad online comparada con los anticuados y caros métodos publicitarios más tradicionales. Es cierto que la radio y la televisión son medios que garantizan una audiencia pero su coste es muchísimo más elevado. La rentabilidad de publicitarse en internet es otra de las causas de su enorme competencia. En el paso de 2019 a 2020 los usuarios de internet se sitúan en 4.540 millones, con un crecimiento de un 7%. El incremento fue de 298 millones. Es interesante tener en cuenta que los usuarios de internet pasan un promedio de 6 horas y 43 minutos conectados cada día a la red. Fíjate si se trata de un medio competitivo que en el mundo se contabilizan más de 1.240 millones de sitios web. Desde luego, España no se mantiene al margen de esta realidad y se sitúa en el número 14 del ranking de países de mayor penetración de internet.
Podemos sentirnos abrumados ante semejantes cifras pero ¿te has preguntado cuáles son los lugares más visitados en este abundante océano virtual? ¿Te suena Google? Debes saber que la compañía tiene entre ceja y ceja convertirse en el portal por excelencia de internet y tiene mucho camino andado. Los datos están a mano de cualquiera y cuentan una verdad: la página insignia del gigante internet casi llega a triplicar a la segunda página web más visitada. Google recoge un 16,38% de visitas sobre el 5,89% que recibe Facebook. Más cercanas entre ellas están la tercera y la cuarta posición que corresponden a YouTube y a Gmail respectivamente. Es importante conocer los datos y las herramientas para usarlas a nuestro favor. No es necesario ser un erudito ni vidente para entender la dirección que tomamos hace bastante respecto a nuestro tiempo y nuestra comunicación.
Estar en internet y ser irrelevante es lo mismo que no estar en internet. El posicionamiento en la red es el punto que, hoy en día y hace ya tiempo, cierra nuestra definición ante los demás. Es algo determinante y mantenerse sin él es como pretender usar una mesa rectangular con solo tres patas esquinadas. A simple vista puede parecer que se mantiene pero en cuanto queramos darle uso y posemos nuestras cosas sobre ella todo se vendrá abajo. La relación del usuario con los contenidos digitales ha cambiado, se ha incrementado y mantendrá una evolución ascendente en términos de interacción, uso y participación. Sin duda, este crecimiento tendrá un efecto directo en el consumo de contenidos digitales en la red. Es fácil entender la importancia de los mensajes, encargados de captar la atención de los usuarios en menos de los cinco segundo de cortesía que de media están dispuestos a prestar. Llegados a este punto es lógico preguntarse: ¿Cómo convertir un mensaje irrelevante en uno relevante?
Con todos los datos de los que disponemos podríamos caer en el error de pensar que captar la atención parece un reto imposible de superar. No lo es, no mermes tus propias posibilidades, no caigas en ese error. Es posible mantener la atención más allá de esos efímeros cinco segundos si se acierta con el redactado de las primeras cincuenta palabras. Tú has llegado hasta aquí, has seguido leyendo porque este texto ha mantenido tu atención y tu curiosidad activas. Y puedes atraer la atención del usuario más allá de esas cincuenta palabras pero su atención tiende a decrecer a medida que el tiempo transcurre, recuerda que somos la sociedad más impaciente de nuestra Historia. En este punto es donde toma relevancia la estrategia que escojamos.
Es importante para mantener la atención del lector que las técnicas que usemos vayan siempre ligadas a una información veraz y de calidad. Es cierto que un titular llamativo o una imagen provocativa pueden garantizar una atención focalizada durante más de esos primeros cinco segundos clave pero si la información decepciona, no cabe duda, la estrategia está condenada al fracaso. Un contenido decepcionante no solo provoca el rechazo de sí mismo, traslada esa mala imagen al producto, al artículo, a la obra, a lo que sea que queríamos contar o compartir, a nosotros mismos.
Todo lo que sabemos y lo que nos rodea nos hace pensar que una oportunidad perdida es algo que no podemos permitirnos y por eso son tan importantes las palabras para conectar con nuestros usuarios, para captar su atención y comunicar exactamente lo que queremos. Es importante que el mensaje muestre con exactitud lo que deseamos contar al resto. Eso es precisamente lo que ofrece Time to Write, un trato cercano, personalizado y profesional para construir el mensaje que realmente quieres compartir. Si tienes clara tu seña de identidad pero todavía no has encontrado las palabras adecuadas para definirla es el momento, es tu oportunidad, es Time to Write.